La Justicia supone "Dar a cada uno lo suyo, lo que le corresponde en virtud de su dignidad, de lo que es equitativo, en razón de su esfuerzo o trabajo y de lo que supone el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes", si lo escribe Jorge Yarce, en su gran libro "El poder de los valores en las organizaciones".
Partiendo de este preámbulo, sabemos que el derecho busca como objetivo principal la JUSTICIA, pero el enfoque que deseamos darle a este valor no es precisamente conceptualizarlo, sino más bien, irnos al significado subjetivo, a lo que más está en la persona y en su moral que permitan darle vida e importancia a este valor.
Además se trata de un valor ético en el que la conciencia y libertad tienen un papel decisivo para descubrirlo y vivirlo, porque llegamos ser justos, sólo siendo justos.
Debemos trabajar internamente para reafirmar este valor, porque la justicia hay que verla como un valor que nos permita a aprender a actuar de manera justa en las diferentes circunstancias y con las diferentes personas, teniendo siempre en cuenta la situación de que se trate y los derechos que conllevan.
Definitivamente, una manera de vivir en justicia, es empezar por uno mismo rectificando nuestras intenciones y hasta nuestras acciones.
Pero podemos vivir la justicia con los demás si:
· Respetamos los bienes ajenos, empezando por la honra.
· Evitamos la parcialidad en el trato, sin dejarme llevar por las simpatías.
· Cumplimos con nuestros deberes, más allá de verlo como obligación, lo podemos enfocar con generosidad.
· Somos solidarios con los demás.
· No damos pie a chismes o a difamación alguna.
· Actuamos con transparencia, de modo que nuestra actuación sea prueba de cualquier indicio de corrupción.
· También si exigimos justicia.
No podemos olvidarnos que formamos parte de una sociedad, que establece reglas o que ya las tienen mucho tiempo atrás, y que la justicia consiste en ajustar la conducta social a esas reglas, para así aportar nuestro granito de arena en la transformación del entorno.
Igualmente, hay que combatir los antivalores como la parcialidad, la deslealtad, la deshonestidad, la prepotencia en el ejercicio de nuestra profesión y obviamente en nuestra vida en general.
Hay que tratar de revisarnos, de corregir los tratos injustos, la arbitrariedad, la impunidad, etc.
La justicia va de la mano con valores como la equidad, la lealtad, la solidaridad y el respeto.
Algunas claves de la justicia
· El derecho, que busca como objetivo principal la justicia.
· En la justicia, es vital la consideración del bien de la otra persona.
· Es un valor claramente interactivo, donde lo que está en juego afecta a un tercero.
Simplemente, lo que importa es descubrir la otra parte: la igualdad que establece el equilibrio.
Por ejemplo, a nivel laboral vemos a diario situaciones de injusticia, distribución de la carga de trabajo, sobre todo en aquellos que si producen.
Como conclusión, de este segmento, se podría decir que la justicia se constituye día a día pues vivimos en un mundo lleno de injusticias, pero si tenemos este valor en nuestras vidas estaremos seguros de que buscaremos ese estado de equilibrio en todas nuestras acciones.
Recordemos siempre darle a cada cual lo que le corresponde, según sus acciones, no es fácil, y quizás nos equivoquemos, pero siempre llega.
No olvidemos que la justicia en el mundo comienza por la casa, por nosotros mismos, y que este valor sea importante para una persona ya es un aporte a lo que buscamos como profesionales… Ayudar a transformar el entorno.

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